domingo, 12 de febrero de 2012

LA MANANTERA CELEBRA EL JUEVES LARDERO

“Hoy comienza  lo bueno”. Permitidme comenzar con una de las frases que utilizó nuestro pregonero a lo largo de la noche y me apoye en ella para decir que nuestra Cuaresma ya está aquí. Y no podía tener mejor preámbulo que el que nos ofreció Antonio José Ortega Cáceres con un Pregón sobre el Jueves lardero que ha dejado huella, profunda huella , en todos los que tuvimos la enorme fortuna de poder oírlo. Como dije en su presentación, ni en ese momento ni ahora quiero ser correctamente político en la información que mi Asociación me solicita de ese acto. Y me refiero a la imparcialidad que debe primar en estos casos: lo primero es la información. Pero hoy no, lo primero es agradecer a Nuestro Padre Jesús Nazareno que me haya  premiado con el disfrute en mi vida de la auténtica hermandad con Antonio José, con el disfrute de la verdadera amistad de Antonio José, con el tesoro de haber encontrado, en la persona de Antonio José ese algo tan grande como poder hablar con él como conmigo mismo.

Prorrumpió la noche, otra fría noche , con la alegría de ver entre el público asistente a una veintena de hermanos de la Corporación Bíblica “Los Evangelistas” que, encabezados por su Presidente Juan Manuel  Campos Palomo, tomaron en sus manos el matalotaje indispensable para venir hasta Madrid para acompañar a su hermano Antonio  José: “como hemos mamado, como hemos tenido constantemente a gala, sabemos estar al lado de nuestros hermanos, queriendo de esa manera potenciar, engalanar, engrandecer con nuestra asistencia aquellos momentos en que un hermano de la corporación abrirá de par en par su alma por dejarnos sus vivencias, sus recuerdos y sus enseñanzas”.

Ya en el Salón Mezquita de la Casa de Córdoba, comenzó el acto a la hora prevista con un saludo de nuestro Presidente Carlos Mora, el cual hizo especial énfasis en esta circunstancia que acabamos de comentar, la presencia de nuestros hermanos evangelistas llegados desde La Puente. A continuación dio la palabra a este que hoy os escribe para presentar al Pregonero. Y como ya os he dicho: ¿cómo puedo ser imparcial con una persona al que me une la treintena de años de amistad, de hermandad? ¿cómo puedo ser racional si lo que nos une es el mismo amor a Nuestro Padre, a su Bendita Madre en Su Amargura, a la Corporación que nos vio nacer, que nos hizo adolescentes, y hombres meritorios entonces y hoy nos da la responsabilidad de hacer pasar lo aprendido y lo aprehendido para el disfrute de los que vengan? ¿Cómo puedo ser parcial con mi hermano Antonio José? Bueno, puede serlo por un ratito y hablé de su querida y respetada familia Ortega Cáceres, de D. Antonio José Ortega Herrería y Doña Carmen Cáceres Merino, sus padres y de que estudió en la escuela de Don Manuel Baena labrador y en el Instituto Manuel Reina y Magisterio en Jaén y Córdoba y que trabaja en el Colegio de la Compañía de María.


Y hable, también de las Cofradías a las que pertenece como son la de  Jesús Nazareno, la de Marías Santísima de la Amargura, del Santo Sepulcro y a la Hermandad de San Juan Evangelista. Pero ¡ya está!, ¡hasta ahí! Pero a partir de ahí presenté a Antonio José como el hombre y hermano respetado, querido y admirado por todos los miembros de una corporación como “Los Evangelistas” y querido, respetado y admirado por todos los que tienen la suerte de conocerle, en la faceta que uno quiera. Siempre es igual, siempre es ecuánime en el decir y en el hacer, siempre es fiel en la amistad, respetuoso con las tradiciones pontanas y con los que las representan, los mayores, por los que siente verdadera veneración y lo demuestra con sus actos, estando, sin embargo, siempre abierto a todo aquello que sirva para mejorar el gran amor de sus amores, Puente Genil y su Semana Santa. Con un hombre así, el Pregón debía ser ejemplar. ¡Y vaya si lo fue!




 Más que ejemplar, me atrevo a decir que magistral. Sonó como una de esas clases denominadas de esa manera y que sólo saben y deben darlas los doctores en cada materia. Antonio José nos expuso con su palabra concisa, determinante, firme, sin florituras lingüísticas que distraigan la atención, llamando a cada cosa por su nombre y apoyándose para sus ejemplificaciones nada más y nada menos que en las palabras de sus mayores, de sus admirados y venerados decanos y de esa forma nos trajo textos de Don Antonio José Ortega Herrería, su padre y fundador de “Los Evangelistas”; de Don Francisco Carmona Santos, actual decano de “Las Autoridades Judaicas”; Utilizó versos y escritos de Miguel Romero y de Antonio Martín… pero sobre todo habló desde su propia experiencia y conocimiento que es mucha y mucho.


Y definió TRADICIÓN: “La Tradición es costumbre, la tradición es hábito y práctica.
 La tradición es un legado, una donación que transmite una  generación a la siguiente.         
¡Bendita tradición esta de nuestra SS que nos identifica y diferencia, como algo propio y penetrante y en la que seguimos conservando a través del tiempo un modo de vivir! “

Y apostilló: “Hay quien ve en las tradiciones una rutina. Los que  vivimos plenamente la tradición que hoy nos congrega, aunque repetimos cada año un mismo recorrido para llevar a cabo un ritual, sabemos que no es así, pues vivimos emociones diferentes debido a los variados aconteceres que juegan entre si lo que cada uno de los participantes pueden aportar, desde la bisoñez de un recién llegado hasta la longeva práctica del mayor de los veteranos,        o incluso de  los que ya no están presentes, pues la memoria, la nostálgica, esa que guarda los recuerdos en el corazón, nos puede llevar a ellos cada vez que queramos o los necesitemos.”
Y nos dijo qué es para él la HERMANADAD: ”El  poderío y perseverancia de nuestra  tradición  a la que hemos llamado Mananta, radica en la hermandad, eso hace que quien la vive la comparta auténticamente y a través de la concordia, alcance las ideas y creencias que la originaron. Una hermandad transmitida sin tener en cuenta las diferencias sociales  y que pasa por encima de ideas políticas, y es que esa hermandad está provista de las virtudes que encierra la doctrina cristiana,  presididas por el amor fraterno, que  constituye  la piedra fundamental  y el encanto, la argamasa y la gloria de esta antigua tradición, cuya vitalidad  depende de su capacidad para irse renovando, aunque haya mantenido unos cánones estéticos o ideológicos ancestrales.”

Y nos habló de La Vieja Cuaresmera, de su llegada a Puente Genil de la mano de “Las Autoridades Judaicas” y de su domiciliación, primero en el cuartel del Apostolado y seguidamente en todos y cada uno de los Grupos Mananteros de Puente Genil y, por supuesto de la aparición de la misma en el cuartel de “Los Evangelistas”  hecha por el hermano Francisco Rey Villar, y de las anécdotas de los nuestros primeros años y cómo se recaudaba un buen pellizco con la subasta de la pata de cada subida de romanos.
Y quiso hablarnos de dos personas que a su entender, a su sabio entender, unificaron los entes que el trataba de sumar esa noche. Nos habló con el cariño y respeto que siempre le profesó, de Manuel Borrego Serrano, al que definió como Manantero Ejemplar y explicó los porqués. Y habló con el cariño y respeto que siempre le profesó, pero que la vida no nos dejó señalárselo, de Miguel Rosales Bachot, del que dijo Ejemplar Manantero y explicó los porqués.

Y habló de nosotros, de los Ausentes, con este cariño y respeto: “y es que  los ausentes, forjáis el doble y necesario papel de salvaguardar nuestras costumbres y a la vez ser embajadores de las mismas en la plaza donde residís.  
                                                                     
Esa hermandad que os da identidad colectiva, acreditada en esta Asociación Manantera, da un sentido de continuidad con las generaciones que os precedieron, haciendo que las costumbres pontanas permanezcan en vuestra realidad familiar y social para que se prolonguen en el tiempo y para que vuestros hijos se impregnen de unos valores que les acompañarán durante  toda su vida.
Es una alegría ver sentados a las mesas de los cuarteles de Puente Genil jóvenes nacidos en Madrid, o en otros sitios alejados de la patria chica de sus padres o abuelos,  y  comprobar que saben por qué están allí  y  poder apreciar la fe que tienen en lo que están viviendo.

   
                                 
Esa pasión se las deben a sus madres y padres, mujeres y hombres  que recuerdan a diario, desde su destino,  las costumbres que convirtieron sus vidas en un auténtico corazón  pontano y con  sus latidos riega los genuinos sentimientos asimilados en el rumor del rio Genil.
¡Que Dios os bendiga y Jesús Nazareno os proteja a todos los que soñáis con el Genil y sus huertas y  con el regreso a vuestro pueblo de la ilusión!

En fin, a veces nos hemos lamentado muy sinceramente por los que queriendo venir, no han podido. En esta ocasión, como en las anteriores en las que un manantero como Antonio José nos deja este mensaje tan profundo, tan acertado, tan magistral, tan, como definió nuestro Presidente en su agradecimiento a Antonio José, pedagógico y didáctico, nuestro lamento se enfatiza, porque la vida no nos ofrece muchas veces estos momentos y los que siguieron.

Porque después del largo, cálido y emocionado aplauso de un público puesto en pie que agradecía de esta forma el manantero momento vivido llevados en volandas por Antonio José a través de un jueves lardero pontano, nuestro Presidente entregó una metopa recordatoria de este Pregón y constituyó a la Asociación en Cuartel, y con las viandas propias de estas fechas pasamos el primero de los cuarenta días que Puente Genil nos reserva en la gloria manantera y con la voz y las canciones de todos, a las que se sumaron los evangelistas y de muy buena gana, comenzaron a oírse Batido, Alondras y Ruiseñores, Madre del Amor, Cuarteleras…  Y sin darnos cuenta, la noche, la externa fría noche avanzaba, por eso Carlos Mora dio la palabra a Manuel Ortega Cáceres, hermano del pregonero y ausente también de Puente Genil, residiendo en la ciudad de Jaén, para que sacara las patas de la Vieja Cuaresmera y constituyera de esa manera el calendario que nos rige hasta la Semana Santa. Con cariñosas palabras dio las gracias y llamó a su hermano para que le ayudara en la honorífica labor. Cuando esta cuaresma la Vieja Cuaresmera presida los actos de nuestra Asociación, algunos veremos en sus patas que fueron puestas por dos mananteros, por dos caballeros, por dos pontanos de pro, por dos Ortega, por dos evangelistas, y probablemente les volveremos a echar de menos.



Quiero terminar con palabras de Antonio José, con la anécdota que nos contó sobre uno de sus Jueves Larderos de su infancia: “Cada vez que llega esta fecha recupero  el siguiente recuerdo y lo sitúo a mediados de los años 60 del siglo pasado. Sería el mes de febrero. Vivíamos en las Cantarerías,  en la que fue durante 40 años la  casa-tienda de mis padres, donde estábamos la familia sentados alrededor de la mesa de  enagüillas con brasero de picón, cenando o habíamos terminado ya, lo que si es que atendíamos callados y emocionados la radio, aquella emisión solidaria  titulada “Ustedes son formidables” de Alberto Oliveras, y comenzó a escucharse  en el  frio silencio de la calle  el pum pum de unos cohetes. Nos asomamos por la puerta de la tienda y por encima de la veleta que coronaba la espadaña del campanario de la desaparecida iglesia de Santa Catalina, situada en el solar donde hoy se enclava la Plaza  de la Mananta, vimos en la oscuridad del cielo los fogonazos de luz brillante y vistosa  seguidos de los estruendos que ofrecían los artilugios elevados por  la  pólvora quemada, y desde la sorpresa preguntamos:
¿Papá, por qué es esto?   Y mi padre nos contestó solemnemente:    
¡Es Jueves Lardero, hoy comienza lo bueno!”
Pues eso. Feliz Cuaresma y mejor Semana Santa.
Manuel Angel Borrego


4 comentarios:

  1. Muy bueno el pregón de Antonio José.Y tú carta en la Manantera me ha gustado mucho.

    ResponderEliminar
  2. Gracias Antonio José por el magnifico pregón, inolvidable.
    Gracias Inma que junto a toda la familia nos habeis acom-
    pañado con una bocanada de frescura de la Puente.
    Gracias hermanitos del Evangelio por acercarnos el espíritu cuartelero con vuestros cánticos y esas uvitas.
    Felicitarnos todos los mananteros por haber tenido un Jueves Lardero tan bonito y concurrido.
    Gracias presidente, Carlos Mora, estamos orgullosos de tí.

    ResponderEliminar
  3. Carlos Mora Hervías5 de marzo de 2012, 19:57

    Queridos Hermanos:
    Mi agradecimiento al Pregonero Antonio José y a su esposa Inma, por haber atendido de forma tan desprendida y generosa la empresa de pornernos al día y enseñarnos cosas de nuestra Semana Santa. Gracias a los Hermanos del Evangelio por hacernos partícipes de su forma de vivir los actos mananteros, por momentos, nos vimos en Puente Genil.
    Gracias a la Junta Directiva, por tanto trabajo y sacrificio para que TODOS DISFRUTEMOS.
    Yo también estoy orgulloso.

    ResponderEliminar
  4. La verdad es que ha dao muy buena esplicacion de como se va preparando nuestra SEMANA SANTA, que no todo son cuarteles,amigos y uvitas,que hasta que esto llega hay una serie de actos que es la preparacion,ha esa semana santa que tanto nos gusta .Muchas gracias por ese granito de arena que nos vais dejando,gracias ha vosotros cada dia somos mas grandes. Y ha ti INMA muchas gracias por hacer que nos sintieramos tan agusto con tu presencia.

    ResponderEliminar